Cuando una vivienda pertenece a dos personas y una de ellas quiere vender su parte, pueden surgir conflictos si la otra se opone. Sin embargo, el hecho de que no exista acuerdo no significa necesariamente que la situación quede bloqueada para siempre.
En muchos casos, existen vías legales para poner fin a la copropiedad de un inmueble, especialmente tras una separación o divorcio. Cada situación debe analizarse de forma individual, ya que influyen factores como el régimen de propiedad, la existencia de hijos o el uso atribuido de la vivienda familiar.
En este vídeo, Álvaro Barranco Yagüe explica qué opciones pueden existir cuando uno de los propietarios quiere vender la vivienda y la otra parte no está de acuerdo.


